Una línea de gas corta para una estufa o una secadora, cerca de una línea que ya existe, casi siempre se hace en una visita. Los trabajos más grandes tardan más:
- Un recorrido largo por la casa, o uno que pasa por paredes terminadas.
- Una línea enterrada, que espera la marcación de servicios antes de cavar.
- Una línea que alimenta varios aparatos nuevos.
- Un trabajo con permiso, porque hay que programar la inspección.
El gas de la casa se queda cerrado mientras conectamos la línea nueva a la existente y le hacemos la prueba de presión. Le avisamos antes cuándo va a ser y cuánto va a durar. Al terminar, ponemos los aparatos otra vez en servicio y revisamos cada uno. Si en cualquier momento huele a gas, salga del edificio y llame a la compañía de gas o al 911.