Depende de lo que falló. Muchas piezas se pueden cambiar solas: una resistencia, un termostato, una válvula de control de gas, un encendedor o el ánodo que protege el tanque contra el óxido. Cuando falla una de esas piezas en un tanque que está en buen estado, casi siempre conviene la reparación. Un tanque que gotea por el cuerpo no se puede reparar. El acero ya se oxidó por completo y la fuga va a crecer. Ese calentador necesita reemplazo. La edad también cuenta. Un tanque viejo que necesita una pieza mayor puede volver a fallar pronto, así que le decimos lo que encontramos y usted compara las dos opciones. No ponemos precios en esta página porque el tamaño del tanque, la ventilación, el acceso y las mejoras que exige el código cambian el costo de cada trabajo. El presupuesto es gratis.